Reseña - Modos de ver de John Berger
- Luz Andrea Rodríguez
- 14 sept 2020
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 21 sept 2020
Para esta reseña me he basado en lo que considero los momentos más importantes del capítulo:
● El niño mira y ve antes de hablar
● La imagen sobrevive al objeto
● Mistificación del pasado
● La cámara, y cómo cambió nuestra forma de ver
● La reproductibilidad
El primer capítulo inicia con el autor planteando lo fundamental que es el acto de ver en el humano, ya que este llega primero que el habla, entre estos dos siempre habrá una separación que difícilmente encontrará un puente adecuado entre ellos, no hay palabras suficientes que interpreten en su totalidad lo que dice una imagen. La mirada es nuestra fuente de aprendizaje principal, nos enseña el lugar en el que estamos y nos confirma que también somos visibles ante los demás.
La imagen puede sobrevivir al objeto y esto es algo que la humanidad empezó a notar, no es una simple representación de como se vio algo alguna vez, también es el registro de cómo fue visto por los demás y por quien hizo dicha imagen. Por estas particularidades las imágenes se han vuelto un testigo directo del mundo que rodeó a otros en el pasado.
Las obras de arte sufren de la mistificación del pasado, un velo que las hace lejanas y no nos deja sacar conclusiones útiles de otros momentos de la historia. Aquí el autor ejemplifica mejor esto comparando dos cuadros de Frans Hals y un estudio que se hizo sobre estos.
La cámara cinematográfica cambió el modo de ver de las personas, dejó de ser estática y atemporal como parecía serlo gracias a la pintura y la perspectiva usada en el arte, este cambio también se reflejó en la pintura, como evidencia de este acontecimiento surgieron las vanguardias, en las que se buscaba ir más allá de lo que se veía con una cámara.
Ahora, con la cámara, también cambia la forma en la que veíamos las obras de arte, ya no son únicas, podemos encontrar reproducciones de ellas en cualquier lugar, esto por su parte genera que se diversifique su significado y que ahora aquello que las hace especiales es que son el original, en el mundo actual esta originalidad esta representada según su valoración monetaria, suele estar justificada también bajo su valor espiritual o religioso, que es solo otra forma más de mistificación.
En esta parte del capítulo el autor habla de la reproductibilidad actual de las imágenes usando de ejemplo La Virgen de las Rocas del National Gallery, del Louvre y las estampillas que venden en el National Gallery, aquí describe la problemática en la que ha estado envuelta esta obra en cuanto a cuál es reproducción y cual es original.
Esta reproductibilidad generó que se diera la posibilidad de usar una imagen para distintos usos, al aislar el fragmento de una pintura, puede tomar un significado totalmente distinto o cuando aparece en cine podemos decir que se vuelve parte del argumento de dicha producción. El mismo autor revela que las imágenes que son utilizadas en aquel ensayo ya forman parte de su argumento, aunque el significado particular de cada una de estas sea totalmente distinto, y es que ahora casi cualquiera puede usar cualquier imagen, excepto que en su mayoría son usadas comúnmente para generar la ilusión de que nada ha cambiado, aquí el autor hace énfasis en que se vuelve una herramienta de autoridad para endulzar cosas que no son buenas ‘el arte hace que la desigualdad parezca noble y las jerarquías conmovedoras’, aun así estas también son usadas por las personas , empieza a ser parte de un rompecabezas del lenguaje de cada individuo, se vuelven pequeños museos atemporales, únicamente regidos por criterios personales, esta forma de ver las obras de arte, ayuda un poco que dejemos de verlas como reliquias sagradas.
Desde que existen las artes visuales siempre han tenido un nicho, la magia, el lugar, lo social y cultural, pero la reproductibilidad se ha encargado de sacarlo de cualquier nicho, tanto así que ahora son tan efímeras y libres que han perdido su voz. Acá Berger nos propone un mundo en el que usáramos el lenguaje de las imágenes para expresarnos mejor allí en donde las palabras no son suficientes, en nuestra vida personal y en la relación que tenemos con la historia.
PENSAMIENTOS
Leer este capítulo fue como quitarle paños a una venda muy gruesa que no me deja ver y entender este mundo de los estudios visuales, en el pasado intenté entenderlo con Horst Bredekamp, pero por mi parte tenía demasiados huecos conceptuales y el proceso fue poco eficiente. Con Berger siento que todo ha sido más fácil porque su fin principal es llegar a personas del común, y no a estudiosos del arte o similares, por esta razón fue que primero salió un programa en televisión y no una tesis, y no me malentiendan, las tesis no están mal, pero para los primeros pasos Berger es amable y te muestra como gatear antes que caminar.
En un mundo en el que estamos ahora llenísimos de imágenes, igual parece que aún no entendemos ese lenguaje, dejamos que sea usado por otros y nos manipulen, ¿ y saben porque?, porque nunca recibimos educación al respecto, estamos predominados por el lenguaje verbal y no salimos de ahí, siempre queremos ponerle palabras a las imágenes, aunque estas sean más claras y rápidas que todo un párrafo.
He decidido aceptar la invitación de Berger y aprender a usar las imágenes a mi favor, interesarme más por este campo de los estudios visuales como una herramienta en mi vida y entender también la historia de un país como Colombia a través de sus imágenes.
JOHN BERGER ( 5 de noviembre de 1926 - 2 de enero de 2017)

Fue un pintor, crítico de arte y escritor británico, también escribió guiones y poesía, con esta diversidad de cualidades ha buscado entre el arte y lo cultural, invitando a quienes lo leían a realmente ver, y las ventanas que abrirían en su vida y en la sociedad al adquirir esta habilidad. Estudió en Chelsea School of Art, esto se vió interrumpido por su enlistamiento al ejército, pero los retomaría al terminar la guerra, trabajó algunos años como maestro de dibujo, a su vez empezó a escribir en la revista New Statesman, gracias a estas primeras experiencias escribiendo, nuevos intereses como la fotografía, entablar relaciones con refugiados políticos y convivir con campesinos fue formando su interés como comunicador, o mejor aún, como él solía llamarse a sí mismo ‘un contador de historias’, con un interés primordial por ver. Sobre su obra, entre los más reconocidos está G que ganó el Booker Prize, es muy recordado por el programa Modos de ver, y el ensayo que salió del mismo programa.
Fuentes usadas para la biografía
https://www.bbc.com/mundo/noticias-38496664
https://web.archive.org/web/20170430194323/http://www.johnberger.org/johnberger.htm
https://www.sinpermiso.info/textos/john-berger-1926-2017-dossier


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